He vuelto. Parte V

Básicamente dejé de lado al blog por la falta de tiempo. Los últimos dos semestres en la universidad han sido una mezcla de mierda + agotadora + satisfacción + angustia + mierda. Si, ha sido difícil, pero no imposible dicen.

De lo académico, como decía, tuve altos y bajos, siempre en los extremos, al menos no paso desapersibido como los del montón, aunque a veces eso te da in/seguridad. En fin, este último tiempo ha estado cargado de emociones.

El Gran Incendio

Participé como voluntario de uno de los incendios más grandes (sino el más) y destructivos del país. Tuve miedo, coraje, fuerza de voluntad, fue una gran experiencia.

Ese día fui al depa de un compañero a terminar unos trabajos, durante el viaje de mi casa al depa se veía humo de incendio y se comentaba en la radio que un partido de fútbol que se jugaba en la ciudad se podría suspender, no le di más importancia, pues pasé la tarde con mis compañeros con normalidad. Eso hasta que los comentarios del incendio comenzaron a floreces en facebook, esto comenzó a incomodarme un poco. De la incomodidad pasó a la alerta cuando mi prima puso en su estado algo así como "Ayuda que mi casa se esta quemando". Entonces qué hacía yo ahí en vez de estar ayudando a mis familiares, y salí por la ventana a ver si algo podía ver, curiosamente no podía ver nada, pero por el humo, la situación se tornaba negra.

De los comentarios en facebook, el de uno de mis compañeros, casi vecino, me dio el último toque de nerviosismo. Él decía que se estaba quemando todo frente a su casa, entendiendo que es casi vecino mio eso me puso como loco. Encendimos la TV para ver que decían, y todos hablaban de este ya "Gigantesco Incendio". Tuve que pedirle a uno de mis compañeros que me llevara en vehículo lo antes posible a Valparaíso, de inmediato me dijo que si. Una vez en camino, nos fuimos por la ruta más alta para evitar la eventual congestión y la imagen que se proyectaba desde Valparaíso era impactante, hasta ese momento mantuve la calma, pero nada podría calmar ni al más duro al ver una ciudad completa en llamas, más aun si no podías calcular si se estaba quemando o no tu casa.

Al llegar al plan Valparaíso el ambiente era de un éxodo post-nuclear. Les pedí que me dejaran porque no íbamos a avanzar mucho más en vehículo por la congestión, por lo tanto me fui corriendo hasta mi casa. Ese fue uno de los momentos en que te sientes lo más cercano a una guerra, ves todo en cámara lenta, humo y gente histérica, explosiones y la gente corriendo en sentido contrario. Emocionalmente no fue fácil, pero pude llegar a Ramaditas, y aunque pensé que no vería más que fuego, ahí estaba aun en pie.

Al llegar, sentí una sensación de tener que liderar, hacerme cargo del grupo. A pesar de estar rodeados de fuego, esa noche la pasamos en casa, siempre en alerta, me dormí cerca de las 5am, vigilando, viendo como se quemaba todo al rededor, solo una calle y una cara del cerro nos separaban del fuego.

Suponíamos que la mañana siguiente sería solo humo y podríamos ver la real destrucción, pero este incendio no se detuvo. Cerca del mediodía volví a Placeres, solo para bañarme y preparar mis cosas, un sentimiento de querer ayudar no dejaría que me quedara en casa viendo como el fuego volvía a amenazar a mi familia. Y partí hacia los cerros afectados donde el incendio ya se había controlado. Solo en la micro, pero se veía que mucha gente comentaba de querer ayudar, me uní a un grupo de jóvenes, terminamos siendo 2. Si en algún momento me impacte al ver Valparaíso en llamas, ver un cerro, casas, familias e historia destruida fue aun más, estuve toda moviendo latas que aun quemaban, ayudando gente, despejando el camino, escuchando historias y de ver una familia que volvía después del incendio lamentándose, llorar al ver que solo quedaba el piso. Mientras recorríamos la zona se oían rumores de que el incendio estaría llegando a Ramaditas, eso a uno lo descompone, emocionalmente lo agota, es difícil escuchar que tu familia está en peligro mientras ayudas a otros. Terminamos el recorrido de todo el cerro, incluso sofocamos dos nuevos brotes de incendio, la gente espontáneamente se une para ayudar.

De vuelta esa noche a Ramaditas con el peligro nuevamente latente. De nuevo subí con unos cuantos amigos a vigilar el incendio, hasta que mi hermano vuelve casi desesperado, la casa de su novia estaba muy cerca del incendio y necesitaba ayuda. Si subir un cerro caminando toda una tarde es agotador, subir dos cerros es irreal, pero al parecer la adrenalina lo puede todo, y volvimos a nuestras labores. Vimos como la gente intentaba mojar sus casas para detener quizás un poco el fuego, otros mientras preparaban sus cosas de valor para salir del lugar. Esta casa estaba en la loma del cerro, muy cerca del fuego, la casa estaba vacía, las instrucciones era sacar lo más importante y de valor. Otro día había terminado después de eso.

Los siguientes 7 días fueron de ayudas de limpieza. A pesar de que mi prima perdió todo lo material, estamos agradecidos de que no sufrieran daños físico. El Gran Incendio de Valparaíso duró 4 días y dejó unas 12500 personas afectadas. Movilizó más de 15000 voluntarios y tuvo portadas y reacciones en todo el mundo. Y yo estuve allí como un anónimo más.

Un Notebook, un paso a la modernidad

Cambié de notebook, mi viejo pero querido Acer Aspire 4540 pasó a tener nuevo dueño, mientras que yo me hice de un Samsung Series 5. Tuve algo de pena al principio, el Acer fue mi primer notebook. Por otro lado, este Samsung me ha permitido correr sin problemas los softwares que necesito para diseñar. Que va, lo más hype es que puedo correr juegos hardcore. Tan así que ahora tengo cuenta en Steam y he comprado algunos juegos, todos en oferta claro, entre ellos Ultra Street Fighter IV, imaginen mi felicidad.

La moda Retro

Además de la cuenta Steam para disfrutar juegos de última generación, adquirí un Super Nintendo, me lo compró mi novia, creo a un weón con algo de angustia al parecer. Tengo el Super Mario World, Donkey Kong Country y The Lion King, bonitos juegos pero quiero unos cuantos más, el problema es que se ha transformado en moda tener consolas antiguas, algunos hijos de puta han sobre valorado juegos que hasta hace poco no alcanzaban los 20000 CLP y ahora están bordeando los 50000 CLP. Pero mi As bajo la manga es una página gringa de compra de juegos y consolas retro, en donde los precios son más reales. Esperaré hasta que Kimy Grandbois, una amiga de la familia, vuelva a Chile y me pueda traer todo lo que pida en esa página para no pagar el envío.

Adios Aneurisma

Tenía un tiempo sin ir a conciertos ni ver bandas en los locales de mala muerte del puerto, era por tiempo, por cansancio o porque las bandas de ahora no me llaman la atención. De hecho la última producción nacional que me gustó fue Ciclos de Aneurisma, la mejor producción de su discografía, y me atrevo a decir que está en el Top 5 a nivel nacional de todos los tiempos. Pero tras esto la banda se separaba, e iniciaban su tour de despedida en Valparaíso, no pude perdérmelo.

En un principio me sentía raro de volver a ese mundo, pero de entre la mucha cantidad de caras nuevas reconocí algunos viejos zorros de la escena porteña, compadres que venía viendo en tocatas desde el 2004. El ambiente estuvo bacán, el trabajo y la propuesta de los teloneros Danah estuvo excelente, luego un brake mientras los más enamorados del pasado vibraban con IEME (ex IM28z) a los que no les preste mucha atención, sorry pero lo habría disfrutado más si esta tocata fuera del 2005. Tras las bandas que calentaban el ambiente se subió Aneurisma, los anfitriones de la noche, los que nos aprovecharon de dar las gracias (a los porteños) por el aguante que le dimos a la banda desde sus inicios, yo me emocionaba con cada local de mala muerte ya extintos que nombraba Max (vocal).

No me quejo de esa noche, de hecho fue una de las mejores tocatas, no tanto por las bandas o la calidad y la producción, sino por el ambiente de aquella noche, tan así que el 1 de Noviembre iré a Santiago a la gran despedida final.