The best. The best of you

Es lindo cuando el esfuerzo da frutos. Cuando tienes confianza de que se puede lograr, apuestas demasiado y aun así se alcanza la meta.

Luego de un par de meses "congelados" por los petitorios, la compresión de materia en cada uno de los ramos, la re-calendarización del semestre hace que tu vida en la U sea brutal. Tienes varios certámenes satánicos en un mismo día y para luego de dos o tres clases parar de pecho una nueva serie de certámenes.

Se sabe que soy de aquellos que poco estudian, y no por poner poco de mi, sino porque aprendo mucho durante las clases, y se queda en mi cerebro ultra fácil, de hecho no sería que estudie poco, más bien diría que no necesito estudiar mucho.

Esta vez igual era un poco distinto. A pesar de que en Física III (Termodinámica) me estaba yendo bien, nadie se puede confiar de pruebas con tan sólo dos preguntas, el profe es brutal. Otro cuento era Matemáticas III (Matemáticas de Ingeniería), que a pesar de entender toda la materia e incluso hacer ayudantías a mis compas, me fuera cómo el pico en los dos anteriores certámenes, pero que, dentro del promedio del curso, aun seguía en carrera, tenía esperanzas.

El resto de los ramos fue puro cuento, no había que esforzarse mucho para lograrlo, menos Análisis de Esfuerzo. Puta que estaba peluo Análisis, un par de inasistencias condicionaron mi derrota. Si, perdí una batalla, pero no la guerra.

Me preparé durante dos semanas para rendir en Matemáticas y Física, y otro ramo culiao challa. Incluso bajé a estudiar un día domingo, SACRILEGIO.

Fue duro, super, pero cuando uno está de cabeza y consciente, la materia entra fácil. Primero fue Física, que semanas antes se veía igual difícil. Muchos de los guerreros decidieron quedar atrás, pero la experiencia hace que uno vaya con el pico parao a ese tipo de encontrones. Durante la prueba muchos seguían dándose por vencidos, mientras yo no quitaba la vista de mis hojas. Eran dos ejercicios, DOS WEÓN, uno de 49 puntos y otro de 51. Comencé por el de 51 sólo porque me pareció más fácil. Lo terminé relativamente rápido, y luego el de 49 puntos, el más pajero. Si en el primero demoré 30 min, en el segundo ejercicio (que era el primero) habré demorado 90 min. Pero los resultados daban, nadie puede negar la felicidad cuando los ejercicios resultan. Cuando logré acabar y levantar la vista, sólo habíamos cuatro personas. Salí de la sala y solo quería que ya fuera la prueba de Matemáticas, el otro mostro, total me sentía en racha pos weoón.

Luego del exitazo que fue Física era el turno de Mate. La materia la conocía, pero ya tenía antecedentes de que las pruebas eran un tanto más exigentes. Pero ya está, había que dar cara. Para esta prueba necesitaba si o si una buenísima nota para no llegar al examen. La prueba llegó y milagrosamente (bueno la profe sabe que somos weones) era muy similar a la prueba anterior, era pasar si o si. Y otra vez la satisfacción. La prueba me dejó tanto tiempo libre que incluso ayudé a un compa en apuros, le di dos respuestas. Luego el muy weón me diría que no las anotó enteras.

Quería escribir sobre esto, para recordar al Diego del futuro que si se puede.